Albóndigas de atún y ricotta
- Fácil
- 30 min
- Kcal 650
Las albóndigas de atún y requesón con pimientos forman un segundo plato apetitoso y delicioso que también gustará a vuestros niños. Suaves y tentadoras, las Albóndigas de atún y ricotta se acompañan con pimientos asados, condimentados con aceitunas negras, tomillo y ajo: ¡imposible resistirse!
¡Descubrid también cómo preparar las Albóndigas de ricotta al horno!
Para preparar las albóndigas de atún y requesón con pimientos, comenzad lavando y secando los dos pimientos 1; luego colócalos en una bandeja y hornéalos durante unos 30-40 minutos a 250°, dándoles la vuelta de vez en cuando hasta que la piel esté bien tostada 2. Una vez tostados, cerradlos dentro de una bolsa de plástico, o en un bol cubiertos con film transparente durante unos 15 minutos 3.
Pasado el tiempo indicado, sacad los pimientos de la bolsa y quitadles la piel, que se desprenderá bastante fácilmente. Una vez pelados, quitad las semillas y los filamentos internos de los pimientos 4, luego cortadlos en tiras 5. Pon los pimientos en un bol y condiméntalos con el tomillo picado, la sal, el ajo machacado, el aceite de oliva virgen extra y finalmente las aceitunas negras deshuesadas cortadas en rodajas 6. Mezclad los ingredientes y dejad reposar todo.
Mientras tanto, preparad la masa de las albóndigas: verted el atún en un bol, añadid el requesón 7, el tomillo y la mejorana picados 8 y el huevo previamente batido 9.
Añadid entonces también el queso rallado, el pan rallado, la sal y la pimienta 10. Mezclad todo con una cuchara de madera 11 y terminad de amasar con las manos hasta obtener una mezcla homogénea 12.
En este punto, tomad porciones de masa de 50 gramos y formad albóndigas ligeramente aplastadas 13. Pasadlas por el pan rallado 14 y freídlas en aceite bien caliente 15.
Cocinad durante unos 6 minutos dorándolas bien por ambos lados 16. Colocad las albóndigas a escurrir sobre papel absorbente de cocina 17 y servidlas aún calientes acompañadas de los pimientos 18.