Bechamel vegana

/5

PRESENTACIÓN

La bechamel vegana es una variante de la bechamel clásica, sin leche y sin mantequilla. Se prepara con aceite de oliva virgen extra y una bebida vegetal, como la leche de avena. El resultado es una crema lisa, delicada y versátil, perfecta para quien sigue una alimentación vegana o para quien busca una versión más ligera de la Bechamel.

El procedimiento es muy similar al de la receta clásica. La leche de avena está especialmente indicada porque tiene un sabor neutro y una consistencia naturalmente cremosa, pero también se pueden utilizar otras bebidas vegetales como leche de soja, de arroz, de almendra o de anacardos, eligiendo preferiblemente versiones sin azúcares añadidos.

La bechamel vegana es ideal para preparar lasañas, canelones, verduras gratinadas, pasta al horno y pasteles salados, igual que la versión original. Con una simple ralladura de a0nuez moscada y una pizca de sal se obtiene una salsa suave y envolvente, capaz de enriquecer muchos platos con sabor y ligereza, perfecta para un almuerzo vegano dominical.

Aquí tienes algunas ideas para inspirarte:

Descubre otras formas de preparar la bechamel en casa:

INGREDIENTES
para 1 l de bechamel
Leche de avena 1 l
Aceite de oliva virgen extra 50 g
Harina 00 140 g
Nuez moscada cantidad suficiente
Sal fina cantidad suficiente

Preparación

Para preparar la bechamel vegana, como primera cosa calienta la leche de avena hasta que esté a punto de hervir. Vierte el aceite de oliva virgen extra en un cazo 1, añade la harina 2 y mezcla con un batidor 3 hasta obtener una mezcla lisa y sin grumos.

Pon el fuego a media potencia y cocina durante 1-2 minutos para crear el clásico roux. Luego vierte la leche caliente un cucharón por vez 4, mezclando siempre con el batidor 5. Continúa rápidamente así hasta acabar la leche 6.

Sazona con nuez moscada 7 y sal y llévala a ebullición. Mezcla hasta obtener la consistencia deseada 8, luego apaga el fuego y pásala a un bol 9. ¡Tu bechamel vegana está lista para usar!

Conservación

Si no vas a usar la bechamel de inmediato, viértela en un bol y cúbrela con film transparente a contacto para que no se forme una película en la superficie.

Una vez fría, la bechamel se puede conservar en el frigorífico, cerrada en un recipiente hermético, durante 2-3 días como máximo.

Si hace falta volver a dejarla lisa y cremosa, basta batirla con un batidor; si es necesario puedes añadir un poco de leche para hacerla más fluida mientras la trabajas con las varillas.

Consejo

La leche de avena se puede sustituir por otro tipo de leche vegetal a tu gusto, como soja, arroz o almendra.

En lugar del aceite de oliva virgen extra también puedes usar mantequilla vegana, aceite vegetal o aceite de sésamo en las mismas cantidades.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.