Galletas de jengibre (gingerbread)
- Medio
- 1 h 5 min
Las galletas de jengibre son unas galletas aromáticas y crujientes, perfectas para una merienda diferente de lo habitual. Olvidad los clásicos Galletas de jengibre (gingerbread), las extravagantes Galletas de teff e incluso los eternos navideños. En esta receta, el jengibre será el protagonista absoluto con su sabor intenso, que se combina perfectamente con la harina de avellanas. Estas deliciosas galletas darán un toque aromático original y agradable a vuestros descansos golosos: una vez listas las galletas, no os quedará más que preparar un buen té, no necesitaréis llamar a los vecinos porque llegarán atraídos por el irresistible aroma de vuestras galletas de jengibre que se difundirá más allá de la puerta de casa.
¿Os encanta el jengibre con su nota picante? Disfrutadlo también en forma de Infusión de jengibre y limón o en versión Jengibre confitado!
Para realizar las galletas de jengibre, empezad pelando el jengibre con un cuchillo 1, luego cortadlo en trocitos 2. En el bol de un procesador de alimentos, verted la harina de avellanas, el azúcar moreno 3
y el jengibre cortado en trocitos 4, triturad todo hasta obtener una mezcla homogénea 5. Transferid la masa dentro de un bol y añadid la mantequilla ablandada en trozos 6.
Aromatizad con la ralladura de limón 7, añadid también el azúcar 8 y mezclad todo con una espátula 9 para integrar los ingredientes.
Verted en la masa integrada la yema de huevo 10, mezclad de nuevo, luego unid en dos tiempos la harina, de esta forma será más práctico integrarla con el resto de la masa 11, comenzad a amasar a mano 12
Recoged bien todos los ingredientes, luego transferid la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada 13 y compactad la masa creando un bloque 14, envolvedlo con film de cocina 15 y colocadlo en el frigorífico para que se endurezca al menos 1 hora.
Transcurrido el tiempo de reposo, retomad el bloque, colocadlo sobre una superficie de trabajo y espolvoreadlo con un poco de harina 16, colocando a ambos lados reglas de 1 cm de alto que os ayudarán a obtener el grosor correcto (si no las tenéis, tratad de alcanzar el grosor indicado de todas formas), extendid luego la masa con el rodillo 17 hasta llegar al nivel de las reglas. Deslizad sobre la masa el dorso de un tenedor para conferir un motivo a rayas con los dientes 18,
luego con un cortador de galletas de 6 cm de diámetro, recortad las galletas 19. Amasad nuevamente la masa sobrante para realizar más galletas: con estas cantidades obtendréis 18. A medida que realicéis las galletas, colocadlas en una bandeja ayudándoos con una espátula para no calentar demasiado la masa 20, luego dejadlas endurecer en el frigorífico durante 10-15 minutos, de esta forma mantendrán la forma durante la cocción. Transcurridos los 10-15 minutos, sacad del frigorífico la bandeja y transferid las galletas a una bandeja de horno recubierta con papel de horno 21.
Coced las galletas 22 en horno estático precalentado a 185° durante 25-30 minutos en el estante central del horno. Cuando vuestras galletas de jengibre estén ligeramente doradas, sacadlas del horno 23 y dejadlas enfriar un poco antes de servirlas 24.