Muffins salados de tomate

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PRESENTACIÓN

Los muffins salados de tomate son unos bizcochitos esponjosos y aromáticos, perfectos para servir como aperitivo y listos en un abrir y cerrar de ojos. Si buscáis una idea rica y muy apañada que solucione vuestros aperitivos de última hora, los picnics al aire libre o los buffés de cumpleaños, esta es la receta que necesitáis.

Olvidaos de amasadoras o de largos tiempos de levado: os bastará un bol, unas varillas manuales y poquísimos minutos para crear una masa esponjosa, enriquecida con Puré de tomate, orégano y aceite de oliva virgen extra.

Una vez horneados, su aroma invadirá toda la cocina. ¡Probadlos templados, o incluso fríos!

Aquí tenéis otras recetas con muffins salados listos en pocos minutos.

INGREDIENTES

Harina 00 250 g
Leche entera 130 g
Huevos 1
Passata de tomate 100 g
Sal fina 4 g
Orégano cantidad suficiente
Concentrado de tomate 30 g
Levadura instantánea para preparaciones saladas 10 g
Aceite de oliva virgen extra 40 g
Para decorar
Albahaca cantidad suficiente
Orégano cantidad suficiente

Preparación

Para preparar los muffins salados de tomate, empezad vertiendo la leche en un bol grande 1. Añadid ahora la passata de tomate 2 y el concentrado de tomate 3.

Añadid el aceite de oliva virgen extra 4 y sazonad con sal y orégano seco 5. Echad la levadura química para preparaciones saladas 6.

Añadid la harina 00 7 y mezclad bien con unas varillas 8, primero con suavidad y luego con energía, hasta integrar los ingredientes 9.

Incorporad también el huevo 10 y seguid mezclando hasta obtener una masa lisa 11. Con la ayuda de un cucharón verted la masa en cada cápsula 12; para mayor comodidad, podéis colocarlas en una bandeja para muffins.

Rellenad cada cápsula hasta 2/3 de su capacidad 13 y hornead en horno convencional a 180° durante 25 minutos 14. Una vez fríos a temperatura ambiente, desmoldadlos quitando el envoltorio de aluminio, decorad con más orégano seco y albahaca fresca 15 antes de servirlos.

Conservación

Los muffins salados de tomate se conservan como máximo 2-3 días bajo una campana de cristal. Si queréis, podéis congelar los muffins ya cocidos y fríos, y luego descongelarlos cuando haga falta para calentarlos ligeramente en el horno antes de servir.

Consejo

Para una versión aún más sabrosa, añadid unos cubitos de scamorza a la masa, así los haréis todavía más deliciosos.

Para la traducción de algunos textos, se pueden haber utilizado herramientas de inteligencia artificial.